Tras los devastadores incendios que han
arrasado más de 45.000 hectáreas en Extremadura, los agricultores y ganaderos afectados
siguen sin recibir el respaldo real ni del Gobierno
nacional ni del Gobierno
autonómico.
La declaración de zona
catastrófica
aprobada a nivel estatal se ha convertido en un trámite lento, con medidas que
tardan en materializarse y ayudas que no llegan a los afectados. Lo hemos visto
en precedentes recientes como los terremotos de Murcia, el volcán de La Palma o la
DANA de Valencia,
donde a día de hoy la mayoría de damnificados aún esperan las compensaciones
prometidas. Exigimos voluntad real y hechos inmediatos.
Desde APAG
Extremadura Asaja
reclamamos a la Junta de Extremadura que actúe con la misma determinación
mostrada en comunidades vecinas como Castilla y León, donde ya se han anunciado ayudas
concretas y directas:
·
5.500 euros de ayuda mínima por explotación
profesional afectada.
·
18 €/ha por pasto quemado.
·
130 €/ha en cultivos herbáceos.
·
240 €/ha en cultivos leñosos.
·
Mantenimiento
del suministro de alimentos y agua para explotaciones ganaderas hasta el 30 de
septiembre, con
posterior conversión en ayudas directas por hectárea de pasto quemado,
moduladas según la carga ganadera.
Estas medidas demuestran que es posible
reaccionar con rapidez y voluntad política cuando se quiere de verdad proteger
al campo.
Desde APAG
Extremadura Asaja
exigimos:
La aprobación
inmediata de
ayudas mínimas por explotación profesional afectada. Compensaciones específicas
por pérdidas en hectáreas de pastos, dehesas y cultivos permanentes. Garantizar el suministro de alimentos
y agua a las explotaciones ganaderas hasta que se normalice la situación.
Asimismo, pedimos que se revise la lista
de municipios que se han incluido en la declaración de zona catastrófica, ya
que se ha detectado que de forma injusta hay municipios que han sufrido las inclemencias
del fuego y se han quedado fuera.
El campo extremeño no puede esperar más.
Miles de agricultores y ganaderos han visto dañadas sus explotaciones y su
futuro. Es el momento de pasar de las declaraciones a los hechos.