Apag Extremadura Asaja reclama
de manera urgente la puesta en marcha de un Plan Nacional de Coordinación y
Actuación frente a la Lengua Azul, tras el grave impacto que esta
enfermedad ha tenido sobre la cabaña ganadera en Extremadura y otras
comunidades autónomas. Así lo ha manifestado su presidente, Juan Metidieri,
que ha alertado de que la situación vivida este verano ha sido “una
verdadera tragedia para el sector”.
Metidieri ha explicado que se ha tratado de un verano “muy difícil”
para los ganaderos, marcado por una elevada mortandad ovina. “No sabemos
bien todavía el serotipo que nos ha afectado, aunque todo apunta al tipo 3,
y la administración ya nos ha confirmado esta sospecha”, ha señalado. A ello se
suma el lucro cesante, especialmente visible durante la paridera, con
incrementos significativos de abortos y secuelas graves en los animales que
sobrevivieron.
Apag Extremadura Asaja denuncia la descoordinación existente a nivel
estatal, que ha contribuido a agravar el impacto de la enfermedad. “Estamos
frente a un problema de salud animal que no entiende de fronteras, y sin
embargo no ha habido una estrategia común entre comunidades autónomas”, ha
criticado Metidieri.
El presidente de Apag también ha recordado que la respuesta del
Ministerio en 2023 fue establecer la vacunación voluntaria, enviando al
sector un mensaje equivocado sobre la disponibilidad real de dosis.
Exigencias al
Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación
Ante esta situación, Apag Extremadura Asaja exige que el Ministerio asuma
su responsabilidad y ponga en marcha un plan nacional que incluya medidas
concretas:
1.
Ayudas
para compensar los tratamientos realizados, cuyos costes han recaído
íntegramente en los ganaderos.
2.
Indemnizaciones
específicas por lucro cesante y abortos, directamente vinculados a la
enfermedad.
3.
Indemnización
por las bajas reales producidas por lengua azul, limitada a
las explotaciones afectadas, sin generalizaciones.
4.
Campaña
de vacunación obligatoria, inmediata y coordinada por todas las
comunidades autónomas, garantizando disponibilidad de dosis y evitando la
desprotección que ha generado la situación actual.
5.
Un
sistema de control y vigilancia uniforme en toda España, que impida
que la falta de coordinación vuelva a generar un episodio tan grave como el de
este año.
“Los ganaderos no podemos volver a quedar abandonados como ha
ocurrido con la lengua azul”, ha afirmado Metidieri.