La campaña de cereales de invierno será positiva en producción pero se verá castigada por los bajos precios

La organización agraria APAG Extremadura ASAJA se muestra satisfecha por el desarrollo de la presente campaña de cereales de invierno en Extremadura, y la califica como positiva a pesar de las condiciones climatológicas adversas por las que ha atravesado el campo extremeño en la pasada primavera y por los bajos precios por culpa de la especulación en el mercado.


A pesar de las intensas lluvias y el granizo registrados en los últimos meses los rendimientos productivos han sido destacados. Con más del 90% de campaña transcurrida, esta organización estima que este año se va a obtener 4.000 kilogramos / hectárea de trigo blando; 3.800 kilogramos / hectárea de trigo duro; 3.500 kilogramos / hectárea en lo que respecta a la avena; unos 4.000 kilogramos / hectárea en lo que respecta a la cebada; y 2.500 kilogramos / hectárea de triticale.


La superficie también ha experimentado un incremento notable en todos los cultivos excepto en trigo duro y avena. Así, en lo concerniente al avance de superficie realizado en mayo de este año por el Fondo Estatal de Garantía Agraria (FEGA), se ha dedicado un total de 62.400 hectáreas para trigo blando, 8.650 hectáreas para trigo duro, 57.650 hectáreas para la cebada, así como 50.400 hectáreas para la avena y 14.900 para triticale. En cuanto al centeno, su superficie de este año resulta insignificante en comparación con el resto de los cultivos anteriormente citados. Así, en esta ocasión, la superficie dedicada para este cultivo han sido unas 200 hectáreas.


De esta forma, Extremadura obtendrá en esta anualidad un total de 249.600 toneladas de trigo blando, 32.870 toneladas de trigo duro, 230.600 toneladas de cebada, 176.400 toneladas de avena, así como 37.250 toneladas de triticale.


A pesar de estas cifras halagüeñas, los agricultores extremeños se siguen mostrando preocupados por el mal endémico que en estos momentos está sufriendo el sector cerealista: los precios irrosorios.


Resulta un castigo que genera, sin duda, incertidumbre y desasogiego al cerealista por el daño que esto puede llegar a suponer en su bolsillo. Cabe destacar que este problema se suma a la parálisis impuesta por la Junta de Extremadura debido a su actuación sancionadora con la prohibición del uso de maquinaria empleada en las labores agrícolas entre las 14:00 y las 18:00 horas en días de peligro extremo de incendio, asi como todo el día de domingo y en festivos.


Ante este despropósito, esta organización exige que la Consejería modifique cuanto antes la Orden del 9 de mayo por la que se declara el peligro alto de incendios forestales de Extremadura, y pide que no vuelva a publicar este tipo de Órdenes que puedan perjudicar a las campañas cerealista de años sucesivos, tal y como está ocurriendo este año por culpa del exceso de regulación de la Administración autonómica.


APAG Extremadura ASAJA considera que la Administración debe centrarse en tomar medidas que favorezcan al campo extremeño, en lugar de complicar la labor del agricultor con medidas y restricciones que lo único que provocan es indefensión y perjuicio económico.


Por todo ello pide que la Junta tenga altura de miras y trabaje por este sector que tanto beneficio económico aporta a la comunidad extremeña, en lugar de ponerle palos en la ruedacon decisiones que caen en el sinsentido e insensibilidad.